Un terremoto de magnitud 7,7 grados Richter sacudió este viernes el noroeste de Birmania (Myanmar), causando la muerte de más de 150 personas y sintiéndose hasta a mil kilómetros de distancia de su epicentro, en China.
El Servicio Geológico de Estados Unidos, que mide la actividad sísmica en todo el mundo, informó sobre lo devastador del evento.
El temblor se registró a las 12:50 hora local, a 10
kilómetros de profundidad y el epicentro se situó a unos 17 kilómetros de
Mandalay, la segunda ciudad del país asiático con 1,2 millones de habitantes,
según la agencia estadounidense.
Según relataron algunos testigos al medio Myanmar Now,
partes del histórico Palacio de Mandalay sufrieron graves daños mientras que un
puente en la localidad de Sagaing fue completamente destruido. Los efectos del
sismo se dejaron sentir también en Yagón, principal ciudad del país, donde hubo
que evacuar los edificios.
Un equipo de France Presse, citado por DW, se encontraba
en el Museo Nacional de la capital cuando el edificio empezó a temblar. Algunas
partes del techo cedieron y las paredes se agrietaron mientras algunos
trabajadores uniformados, algunos llorosos y temblando, salían corriendo al
exterior y otros sacaban sus celurares para llamar a sus allegados. El suelo
tembló violentamente durante medio minuto antes de estabilizarse, constataron.
En la vecina Tailandia, también se sintió el sismo con
fuerza y se evacuaron edificios residenciales y oficinas. La cadena pública
Thai PBS informó del derrumbe de un edificio en construcción en la capital,
Bangkok, a mil kilómetros del epicentro, en el que había alrededor de 50
personas, siete de las cuales consiguieron escapar, mientras que el resto
quedaron atrapadas.
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